Los seguros siempre se realizan para cubrir daños que realmente se producen, pero la picaresca hace que muchas personas intenten usar esas pólizas para ganar dinero y no cubrir los daños que se producen.
Según los últimos datos obtenidos, las estafas a las aseguradoras se han incrementado en los últimos años por cuatro. Según las mismas, estos datos se han incrementado desde el COVID. Por ese motivo, las aseguradoras están usando medios para descubrir esos fraudes y así evitar pagar indemnizaciones que realmente no deberían ser pagadas.
¿Por qué las personas intentan estafar a los seguros?
En la gran mayoría de ocasiones el motivo es el mismo, se necesita dinero y se ve en esta vía una solución a los problemas económicos. Cuando una persona necesita dinero urgente, en muchas ocasiones intenta estafar al seguro para que él mismo les indemnice por un daño que realmente no se ha producido y así conseguir liquidez.
Esto lo saben muy bien las aseguradoras, de aquí que cada vez usen más medios para investigar y así demostrar que la indemnización no debe ser pagada porque se está produciendo una estafa.
Según los últimos datos, las personas que tienen problemas económicos suelen buscar en algunos casos el dinero de los seguros. En ocasiones simulan problemas de salud o incluso fingen sufrir accidentes para obtener liquidez durante el periodo de “recuperación”. Lo ponemos entre comillas porque en muchas ocasiones esa recuperación es ficticia debido a que los daños médicos no se han producido realmente. Es decir, estamos ante una estafa real.
En ocasiones, algunas personas antes de que la póliza del seguro caduque lo que hacen es mostrar un siniestro falso para intentar recuperar parte del dinero y así “sacar provecho al seguro”. Y es que son muchas las personas que no ven a los seguros como una manera de protección, sino como algo a lo cual hay que sacar rentabilidad. Eso hace que las aseguradoras tengan que usar cada vez más medios para intentar evitar ese tipo de fraudes.
Lo que está claro es que una de las opciones que tienen muchas personas con problemas económicos es intentar conseguir liquidez a través de los siniestros fraudulentos. Por suerte, las aseguradoras se han dado cuenta y eso hace que la aprobación de los siniestros fraudulentos cada vez sea más complicado. Cada vez más aseguradoras investigan para certificar que realmente el siniestro es real y no es ficticio.
¿Cómo las aseguradoras investigan los fraudes?
Actualmente las aseguradoras cuentan con varias opciones a la hora de investigar los casos. Pero cada vez son más las aseguradoras que optan por contratar los servicios de detectives privados para resolver los casos.
La gran mayoría de aseguradoras apuestan por los servicios de los detectives de Doverty. Sus servicios están dando muy buenos resultados, a la vez que sus precios son muy atractivos como podemos ver en https://www.doverty.es/detectives-privados-madrid-precios. Según hemos podido saber, los detectives de Doverty son contratados para un objetivo claro, demostrar que el cliente que solicita la indemnización realmente está intentado estafar al seguro.
Antes de entrar en detalles, tenemos que dejar claro que las únicas pruebas que pueden ser conseguidas y luego puestas a disposición judicial son las que puede recoger un detective privado homologado. Por ese motivo, los servicios de Doverty son los más contratados. Son profesionales que pueden recoger pruebas que luego pueden ser puestas ante el juez. Al tener valor judicial, los seguros pueden demostrar que todo ha sido falso y así evitar la indemnización.
Supongamos que una persona pide una indemnización por daños tras sufrir un accidente. Por ejemplo, simula que tiene una pierna mal y en consecuencia no puede caminar ni desarrollar su trabajo. Si la aseguradora tiene dudas, puede poner en seguimiento a la persona a través de un detective. El mismo le seguirá fuera de casa y podrá comprobar si realmente tiene problemas de movilidad. En muchos casos han obtenido pruebas en las cuales camina normalmente y solo usa las muletas al ir a las pruebas médicas y empresas. Esas pruebas son válidas y haría que la aseguradora no tuviese que pagar la indemnización. Pero es solo uno de los muchos ejemplos que existen a día de hoy.
¿Qué pasa si se demuestra que la indemnización es fraudulenta?
Como hemos comentado, el seguro tiene la obligación de pagar la indemnización a excepción de que pueda demostrar a través de métodos legales que se ha producido fraude.
Para demostrar que ese fraude ha sido real, solo puede usar la vida de los detectives privados. En ese caso, es importante mostrar las pruebas en vía judicial y que el juez dictamine que realmente ese fraude se ha producido.
Como puedes imaginar, demostrar ese fraude no siempre es fácil. Pero como en muchas ocasiones las personas usan más o menos las mismas técnicas, demostrarlo poco a poco está siendo más fácil. Por ejemplo, los detectives ya conocen los trucos, por lo que pillar al defraudador le resulta más fácil.
Si se demuestra que la persona ha intentado estafar al seguro, no sólo no cobrará la indemnización oportuna, sino que además tendrá que devolver el dinero que haya podido obtener e incluso podrá tener que pagar por intento de estafa. Por supuesto, todo lo dictaminará el juez. Dependiendo del daño que haya podido crear a la aseguradora, el resultado será uno u otro.
Lo que está claro es que las aseguradoras están tomando medidas para evitar que las estafas vayan a más. Saben los principales trucos, de aquí que la probabilidad de estafa sea más baja. Pero aun así, todavía son muchas las personas que intentan investigar para intentar sacar dinero al seguro. Hay muchos casos de fraude y seguirlos a todos es muy complicado. Eso lo saben los usuarios que intentan estafar al seguro.
Pero las aseguradoras no son las únicas que salen perjudicadas por este tipo de estafas, también las aseguradoras legales. Como el número de indemnizaciones ha crecido, en parte por esas estafas, las cuotas de las pólizas van en aumento. Es decir, los usuarios finales en parte tienen que pagar esas estafas a través de cuotas más altas en los seguros.

































































































































































































